I just realized…
Bueno, en realidad siempre lo he sabido, porque SIEMPRE he sufrido de eso. Pongámoslo de esta manera: Hiciste una idiotez, para resumir, una noche que estabas pasada de tragos (aunque no es una excusa, la verdad estabas cachonda); por suerte pudiste frenar el asunto, pero el animal con el que casi la embarras, es tan intenso y tiene tan poco orgullo que no se digna a superar aquel asunto, y se dispone a perseguirte por el resto de tu vida -siendo realistas, hasta que consiga alguien más a quien jarcharse, o hasta que tú (que no lo harás) lo hagas-. Luego de eso, conoces a un personaje, atractivo, de apariencia inteligente, y otras muchas cosas más en las que no profundizaré ahora.
El caso es que de repente, eres una persona bastante cuerda, o por lo menos que logra expresarse de una manera coherente, y que además disfruta de socializar con dicho segundo personaje… El primer personaje sigue siendo un dolor en la parte alta de la espalda, justo antes del cuello; pero como carece de intelecto, es fácil deshacerse de él. El caso es que tienes TODO en común con el hombre, tiene los ojos hermosos, conversaciones eternas que nunca terminan y en las que hay exceso de interrupciones, porque ambos siempre tienen algo que decir… ETC.
Yendo al grano, para no ponernos muy sensibles de nuevo -esos días del mes no son excusa para empezar con la intensidad-, la filosofía ya lo ha dicho TODO; o por lo menos eso creemos. Porque los condenados, han perdido el tiempo en todo tipo de estupideces y cosas que a nadie realmente le importan, y han olvidado preguntarse por qué, por qué siempre el mamón es el que tiene que estar dispuesto a perseguirte, a darte lo que sea que pidas, a dejarte las cosas bien fáciles; y el otro, el que tienen un IQ considerablemente alto como para que quieras ya quitarle la ropa, tiene que hacerse el dificil, o simplemente PENSAR DEMASIADO, sobre cosas que NO se debe pensar, NI SIQUIERA MEDIA VEZ…
Y como nos encanta eso…
Holly